Lahares amenazan comunidades tras erupción del Fuego

El volcán de Fuego regresó a su actividad base tras la erupción de esta semana, pero expertos advierten que los lahares representan la amenaza más inmediata para comunidades cercanas.
Amílcar Roca, especialista en vulcanología del Insivumeh, explicó que el coloso presenta actualmente explosiones recurrentes de entre 30 segundos y un minuto, con columnas de gas y ceniza que no superan los 4,800 metros sobre el nivel del mar. Señaló que esta es la actividad que el volcán muestra cuando no atraviesa un evento explosivo de mayor energía, aunque precisó que el monitoreo continúa sin interrupción.
El vulcanólogo indicó que, a diferencia de 2018 —cuando solo existía un sensor sísmico con transmisión en tiempo real—, actualmente la institución cuenta con mayor equipamiento tecnológico y recurso humano. Detalló que las seis o siete erupciones registradas desde entonces han permitido ajustar los umbrales de alerta para identificar cambios inusuales de forma más oportuna.
Lahares, la amenaza más urgente
Respecto al comportamiento esperado en los próximos días, el especialista enfocó su advertencia en los flujos de material volcánico que descienden por las siete barrancas del volcán cuando hay lluvia. Señaló que incluso si el Fuego dejara de hacer erupción hoy, habría material suficiente en la parte alta para generar lahares durante los próximos 15 o 20 años.
Agregó que la preocupación es mayor porque Guatemala se acerca a la segunda temporada de lluvias más intensa del año, usualmente en septiembre, y la erupción reciente depositó más material volcánico, especialmente en la barranca Seca y Ceniza, en el flanco suroeste.
El cráter se transformó
El experto confirmó que la erupción de esta semana modificó la morfología del cráter, particularmente hacia su dirección oeste-suroeste. Explicó que esto ocurre en cada evento eruptivo, pues las explosiones extraen el material acumulado en el interior y alteran la geometría del cráter, aunque en este caso la transformación fue notablemente más drástica que en otras ocasiones.
Sobre la consulta ciudadana de si existe conexión entre el sismo en Venezuela, los eventos sísmicos en el Pacífico y la erupción del Fuego, el vulcanólogo fue categórico: no existe ningún estudio que demuestre de forma sistemática que un sismo detone una erupción en cualquier contexto geológico. Precisó que, en el caso particular de Guatemala, la posición geográfica, el conjunto de placas tectónicas y el mecanismo de generación del sismo venezolano presentan demasiadas desconexiones teóricas como para establecer un vínculo.