De tres horas a cinco minutos: SAT estrena aduana aérea 100% digital

La SAT ha puesto en marcha el nuevo modelo de despacho aduanero aéreo, una decisión tomada en 2021 para separar los procesos marítimos, aéreos y terrestres y adecuarlos a su propia naturaleza. “En el 2021 empezamos esto y ayer fue precisamente el lanzamiento”, recordó Werner Ovalle al explicar que el sistema se diseñó con base en buenas prácticas internacionales y acompañamiento de la Organización Mundial de Aduanas. El cambio busca equilibrar control y facilitación de comercio en cada modalidad.
Ovalle destacó que el nuevo sistema informático permitirá “una trazabilidad integral de la carga”, de modo que importadores y exportadores conozcan en tiempo real el estatus de revisión o control de sus mercancías. A través de la agencia virtual podrán hacer el tracking de sus envíos y verificar si realmente están retenidos o si el retraso responde a otros actores de la cadena logística. “Es darle más insumos a los importadores y exportadores para que todos estemos en sintonía”, subrayó el jefe de la SAT.
El superintendente fue categórico al afirmar que en materia aérea “esto precisamente es una aduana digital 360. O sea, aquí ya estamos al 100%”. En este nuevo esquema se elimina el uso de papel y todos los procesos se ejecutarán de forma digital mediante plataformas electrónicas. El sistema contará con un soporte “robusto, tanto ágil y efectivo”, con énfasis en la automatización y la interoperabilidad con depósitos aduaneros temporales que ya han avanzado en tecnología.
Además de la facilitación, la SAT enfatiza el componente de control y gestión de riesgo. Ovalle explicó que la plataforma permitirá un monitoreo constante de las mercancías con posibles riesgos aduaneros, agrícolas, sanitarios o policiales. “Estamos poniendo a disposición de autoridades de agricultura, autoridades de salud y policiales que también puedan generar su gestión de riesgo a través de esta plataforma”, indicó al recalcar que el modelo integra a múltiples instituciones.
El impacto para el usuario final se refleja en tiempos y costos. “Hay procesos en temas de unificación de carga que antes podían durar hasta tres horas y ahora van a durar cinco minutos”, afirmó Ovalle, quien calificó este cambio como un beneficio directo. La eliminación de la presencia física del solicitante también reducirá gastos de traslado y personal, pues “ahora todo va a ser vía electrónica”, lo que se suma a la supresión de costos asociados al uso de papel.
Con la digitalización total del despacho aéreo, la SAT promete procesos “simplificados, automatizados, cero papel, cero presencia física”. Ovalle sostuvo que el enfoque no es solo fortalecer controles, sino que “toda esa información también le sirva al contribuyente” para reducir tiempos y hacer más predecible la operación. La institución asegura que este nuevo modelo representa un “gana-gana” tanto para la administración como para quienes cumplen sus obligaciones.
El proyecto se enmarca en el plan estratégico institucional y en la modernización integral aduanera, que incluye herramientas de analítica avanzada e inteligencia artificial. Según el superintendente, estas tecnologías permitirán detectar incumplimientos en valoración y clasificación arancelaria, así como patrones de riesgo. “Gracias a este enfoque de tecnología estamos modernizando comercio exterior y tributos internos”, concluyó Ovalle al cerrar este primer tramo de transformación digital en la aduana aérea.