Crimen organizado y extorsiones ponen en jaque la seguridad en Guatemala

El cobro de extorsiones y las disputas por el control del narcomenudeo figuran entre los principales problemas de seguridad que enfrenta Guatemala, según el analista en temas de seguridad y exviceministro de Gobernación, Julio Rivera Clavería, quien considera que la Policía Nacional Civil (PNC) está sobrepasada por el accionar de las estructuras criminales.
De acuerdo con Rivera Clavería, grupos como el Barrio 18 y la Mara Salvatrucha mantienen actividades delictivas en zonas urbanas, donde las extorsiones afectan a comerciantes, residentes y profesionales. A esta problemática se suma la disputa por el control de los puntos de distribución de drogas, que genera enfrentamientos y hechos de violencia.
El analista también señaló que parte de las actividades criminales se coordina desde los centros penitenciarios, desde donde, según sus estimaciones, se ordena entre el 80% y el 85% de los homicidios por sicariato y las extorsiones que se cometen en las calles.
Rivera Clavería advirtió que esta situación representa un desafío para las autoridades encargadas de la seguridad y destacó la necesidad de recuperar el control de las cárceles y fortalecer las capacidades de investigación e inteligencia para combatir a las estructuras delictivas.
Las declaraciones del experto ponen el foco en dos frentes de la criminalidad en el país: la violencia asociada a las disputas territoriales por el narcomenudeo y las redes de extorsión que, según indicó, mantienen operaciones incluso desde el interior del sistema penitenciario.