Unión Europea alerta de consecuencias «catastróficas» si Ormuz sigue bloqueado

El comisario europeo de Transporte y Turismo Sostenibles, Apostolos Tzitzikostas, aseguró este martes que no se esperan cancelaciones generalizadas de vuelos el próximo verano pese al encarecimiento del queroseno, pero advirtió de «consecuencias catastróficas» si no se logra una pronta solución diplomática al bloqueo de Ormuz.
«Europa está preparada para recibir todos los turistas e invitados en verano (…). Europa es un lugar seguro y estable para visitar», dijo el comisario en rueda de prensa tras una videoconferencia con los ministros de Transporte de los países de la UE.
El comisario recordó, en todo caso, que la legislación europea sobre derechos de los pasajeros otorga a los viajeros la posibilidad de obtener una compensación económica si sus vuelos son cancelados salvo en caso de fuerza mayor e indicó que el Ejecutivo no considera que la carestía del queroseno entre en la categoría de «circunstancias extraordinarias».
El conservador griego, no obstante, evitó pronunciarse sobre escenarios a más largo plazo por la dificultad de saber lo que pasará «en los próximos tres, cuatro o cinco meses».
No se esperan cancelaciones generalizadas
El comisario se refirió específicamente al problema del combustible para aviones, cuyo precio es más del doble que hace un año pues el 40 % del queroseno atraviesa el estrecho de Ormuz, bloqueado desde el ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán.
«No hay indicios de cancelaciones generalizadas en las próximas semanas o meses», aseguró Tzitzikostas, quien añadió que «las líneas o vuelos que se han cancelado no lo han sido por falta de queroseno, sino por su alto precio».
Recordó que la UE refina el 70 % del queroseno que consume, y el 30 % restante se importa, aunque sólo la mitad de esas compras provienen de la zona del golfo Pérsico.
«Por ahora, el mercado está gestionando la presión y no hay signos de desabastecimiento», dijo el conservador griego, quien insistió en que la Comisión vigila «muy de cerca» la situación y recordó que la UE cuenta con reservas de emergencia que «pueden y serán liberadas solo si es necesario».
Las aerolíneas que han cancelado vuelos en los últimos días, como KLM o filiales de Lufthansa, lo han hecho porque el elevado precio del queroseno no hacía económicamente viables los vuelos, pero no por falta de abastecimiento.
Abrir Ormuz
Tzitzikostas también llamó en su comparecencia a buscar rápido una salida diplomática a la crisis en Oriente Medio para evitar consecuencias «catastróficas».
«La única salida a esta turbulencia es la diplomacia. Sin una libertad permanente de navegación, las consecuencias serán catastróficas», dijo.
El comisario adelantó que mañana, miércoles, la Comisión presentará una serie de recomendaciones sobre energía a la luz de la crisis en Oriente Medio, entre las que habrá orientaciones para el sector del transporte, pero avanzó que la Comisión no tienen intención de aplicar grandes ajustes.
«No hay necesidad en este momento de intervenir en cómo vive, trabaja o viaja la gente», subrayó Tzitzikostas tras las videoconferencia con los ministros de los Veintisiete, en la que por parte española participó el titular de Transporte, Óscar Puente.
El Ejecutivo comunitario explotará por ahora las flexibilidades que se pueden aplicar con la legislación europea, dijo.
«En caso de que la crisis continúe o se agrande, estamos preparados para intervenir y cambiar la legislación», avanzó.
Entre las medias que propondrá mañana la Comisión, se contará la creación de un observatorio de precios del queroseno, avanzó Tzitzikostas, quien señaló que los ministros de Transporte de la UE volverán a analizar la situación en una reunión informal prevista la próxima semana en Chipre, país que ostenta la presidencia de turno del Consejo de la UE.
Por su parte, el ministro de Transportes de Chipre, Alexis Vafeades, subrayó que el desarrollo de los acontecimientos en Ormuz es «altamente volátil» y que en este momento el «principal desafío» es la volatilidad de precios.
El titular chipriota agregó que es «difícil prever el impacto completo» pero auguró que «está claro que las consecuencias van a persistir».