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Economía

Temor a la IA y caída tecnológica impulsan recuperación de bonos y el oro

17 de octubre de 2026
Temor a la IA y caída tecnológica impulsan recuperación de bonos y el oro
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Las preocupaciones en torno a la Inteligencia Artificial que comenzaron a disiparse tras afirmar el presidente de la Fed, Kevin Warsh, que impulsa la productividad, llevaron a un cambio de tendencia en los bonos, bajando su rendimiento, protegiéndose los inversores con la renta fija.

Los bonos soberanos han experimentado en los últimos días un cambio de tono, de modo que el Treasury a diez años de EEUU, que llegó a superar una rentabilidad del 5,3 % este mes de octubre, en zona de máximos de hace más de 24 años, ha bajado hasta el entorno del 5,1 %.

Los analistas ven esa bajada como una señal de que el propio mercado de bonos podría estar llevando a cabo parte del endurecimiento que necesita la economía.

El pasado miércoles tras conocer el dato de inflación de septiembre en EE.UU., que se ha situado en el 3,7 %, el bono americano a diez años llegó a alcanzar máximos recientes al situarse en el 5,312 %, sin embargo un día después la rentabilidad terminó retrocediendo al entorno del 5 %; mientras que el alemán ha bajado hasta el 3,4 % tras superar el 3,6 %; y el español hasta el 4,05 % desde el 4,2 %.

Ello supone que el mercado empieza a considerar que esa compensación es suficiente por asumir una larga duración en un contexto de fuerte volatilidad en la renta variable.

La caída de las tecnológicas en Bolsa conlleva recuperación de los bonos

La caída de las acciones tecnológicas el pasado jueves también lo hizo la rentabilidad de los bonos, lo que supone la subida de su precio, ya que una corrección de la inversión en IA lleva a menos construcción de centros de datos, menor demanda energética, menos inversión empresarial y menor crecimiento económico, lo que provoca desinflación, y reduce la presión sobre los bancos centrales para subir tipos.

En este sentido, el analista de XTB Manuel Pinto, ha considerado que si continúa dominando la inflación, el gran riesgo es que las acciones y los bonos vuelvan a «sufrir» simultáneamente.

Los analistas coinciden en que las compañías con elevados niveles de endeudamiento serán previsiblemente las que registren  mayor volatilidad.

Los temores por la IA proceden, por una parte, de la irrupción de la competencia china en el mercado de chips de memoria, y el aumento de la percepción del riesgo crediticio en la compañía de capacidad de computación para la IA CoreWeave.

Estas dudas, sin embargo, contrastan con las señales de fortaleza de ASML, con un aumento interanual de los ingresos del 55 %, y TSMC, que ha superado las estimaciones y continúa apuntando a una aceleración de la actividad, con ingresos del 50 % superiores a los de 2025.

Desde Renta4 se considera que mayores tipos y rentabilidades terminarán por pasar factura a corto plazo en los balances de las compañías, que han comenzado ya a presentar sus resultados del tercer trimestre, en el caso de EE.UU., con la banca de inversión, y en España, la próxima, con las cuentas de Iberdrola y Bankinter, entre otras.

La analista de Renta4 Nuria Álvarez ha señalado que aunque no se espera  que las entidades vayan a ofrecer guías concretas para 2027, el mensaje para próximos trimestres debería mantener el tono positivo, pero quizá con matices tras el reciente repunte de las rentabilidades y el alza de la inflación.

El oro y el euro recuperan terreno

El aumento de la incertidumbre sobre el crecimiento, las dudas sobre la financiación del ecosistema de la IA, y la ampliación de los diferenciales de crédito devuelven protagonismo a los activos refugio como el oro, con la onza en torno a 4.200 dólares.

Asimismo, el euro que llegaba a ceder tras conocer el dato de inflación de EE.UU., el miércoles hasta niveles de mayo de 2025, cambiaba de rumbo y volvía a apreciarse recuperando el cambio frente al dólar a 1,12 unidades, ya que una desaceleracion de la economia de EE.UU. reduciría previsiblemente el crecimiento de los ingresos fiscales, en un momento en el que el país tiene un alto endeudamiento.