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Taxis piratas: la disputa entre maras detrás de masacre en cevichería

21 de abril de 2026
Taxis piratas: la disputa entre maras detrás de masacre en cevichería
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La Policía Nacional Civil (PNC) confirmó este martes 21 de abril que la principal hipótesis detrás del ataque armado ocurrido el lunes en una cevichería de la zona 6 capitalina es una disputa territorial entre pandillas vinculada al control de actividades ilícitas en el transporte informal.

El hecho, registrado en la 18 avenida y 8.ª calle, ha dejado ya seis personas fallecidas y dos heridas, con una víctima que murió en el hospital. Según el director general de la PNC, David Boteo, estaría relacionado con enfrentamientos entre estructuras del Barrio 18 y la Mara Salvatrucha, una dinámica criminal similar a la que se ha identificado en sectores como Amatitlán.

Ataque directo contra mototaxistas

De acuerdo con las primeras investigaciones, el ataque tenía un objetivo específico: tres mototaxistas que se encontraban dentro del establecimiento al momento del tiroteo. Las autoridades sostienen que el hecho no fue aleatorio, sino dirigido.

“La línea de investigación da cuenta que fue un ataque directo en contra de un objetivo en el cual se tiene información que fue por una disputa del tema de negocio de mototaxis y taxis piratas, los cuales llevaban un objetivo específico entre ambos grupos criminales que tienen una participación directa en la zona 6”, explicó Boteo.

La PNC indicó que ya se desarrollan distintas líneas de investigación basadas en esta hipótesis y que, en conjunto con el Ministerio Público (MP), se preparan operativos y allanamientos para dar con los responsables.

Transporte informal, un sector bajo presión criminal

El caso vuelve a evidenciar cómo el fenómeno de los taxis piratas y mototaxis en Guatemala ha sido impactado por la violencia. Este tipo de transporte ha crecido en los últimos años como respuesta a la falta de un sistema público digno, obligando a miles de ciudadanos a recurrir a estas alternativas para movilizarse.

Sin embargo, este sector también ha sido permeado por estructuras criminales. Pandillas han encontrado en estos servicios una oportunidad para ejercer control territorial, cobrar extorsiones e incluso disputar rutas como parte de sus economías ilícitas.

Aunque no todos los conductores están vinculados a actividades delictivas, las autoridades reconocen que algunos grupos han logrado infiltrarse en el gremio, generando conflictos internos y enfrentamientos como el que, según la PNC, habría derivado en la masacre del lunes.

La investigación continúa en desarrollo mientras se intensifican los operativos en áreas consideradas de alta incidencia, con el objetivo de frenar la escalada de violencia asociada a estas disputas.