Rosal advierte al MP: «El riesgo es que el péndulo cambie de dirección política»

El politólogo Renzo Rosal aseguró que uno de los temas más sensibles para la nueva administración del Ministerio Público será evitar que la institución continúe siendo utilizada como arma política. A criterio del analista, buena parte de la expectativa ciudadana gira alrededor de que el MP abandone definitivamente las dinámicas de persecución selectiva y confrontación política.
Rosal indicó que el riesgo más grande sería que el Ministerio Público simplemente cambie de dirección política sin modificar las prácticas que generaron cuestionamientos en años recientes. “Que ahora el péndulo sea el otro lado”, expresó, al advertir que distintos sectores del país observan con atención si realmente habrá independencia en las decisiones del ente investigador.
El analista considera que este tema representa una de las “llaves centrales” de la gestión de Gabriel García Luna. Según explicó, la ciudadanía y los actores de poder estarán pendientes de si el MP mantiene criterios técnicos o si termina respondiendo nuevamente a intereses políticos coyunturales. “Es uno de los temas con mayor nivel de sensibilidad”, afirmó.
Rosal insistió en que la independencia institucional no debe entenderse únicamente como una ruptura formal con otros poderes del Estado, sino como la capacidad de actuar sin cálculos políticos. A su juicio, el Ministerio Público necesita tomar decisiones basadas en criterios jurídicos y no en conveniencias de grupos específicos o presiones externas.
“No tiene que quedar bien con nadie”
Durante la entrevista, Rosal abordó también el debate sobre la verdadera independencia del Ministerio Público. Reconoció que una autonomía absoluta es difícil de alcanzar debido a factores como el presupuesto aprobado por el Congreso o el proceso de designación del fiscal general por parte del Ejecutivo.
Sin embargo, explicó que sí es posible construir una independencia funcional dentro de la institución. “La parte sustantiva del MP no tiene que estar viendo cómo quedar bien con unos y mal con otros”, sostuvo. Para el politólogo, ese es el elemento esencial que debería marcar la nueva etapa encabezada por García Luna.
Rosal agregó que el fiscal general debe actuar sin “miramientos” al momento de decidir qué expedientes investigar y cómo resolverlos. En su opinión, el Ministerio Público no puede seleccionar casos según conveniencias políticas o presiones externas, ya que eso profundizaría la desconfianza acumulada durante los últimos años.
El académico concluyó que la independencia real del MP será puesta a prueba en las próximas decisiones relevantes de la institución. “Ese es el elemento de independencia posible y necesario hoy en el país”, expresó. Para Rosal, la legitimidad de la nueva administración dependerá de demostrar que el ente investigador ya no responde a intereses partidarios.