Programa ofrece herramientas para que trabajadores puedan salir del sobreendeudamiento

El sobreendeudamiento afecta la salud física y emocional de los trabajadores guatemaltecos, según Mónica Meneses, gerente de Recursos Humanos de Banrural.
Meneses señaló que una de las causas del problema es que, durante más de cinco años, no existió una regulación clara sobre tarjetas de crédito en el país, lo que dejó a muchos empleados sin marcos de referencia para manejar sus finanzas. A esto se suma la falta de educación financiera, que impide a las personas entender por qué se endeudan ni cómo salir de esa situación.
Ante ese panorama, indicó que el banco desarrolló un protocolo de intervención dirigido a trabajadores endeudados. El programa consiste en un curso intensivo donde los participantes identifican las causas de su endeudamiento, elaboran un presupuesto y diseñan una estrategia para saldar sus deudas. La institución comparte el modelo para que otras familias guatemaltecas puedan acceder a él.
#LaRedInforma | El sobreendeudamiento no solo afecta el bolsillo: también puede impactar la salud, el descanso y las relaciones familiares.
Un programa de educación financiera reporta que 8 de cada 10 participantes lograron avanzar en el pago de sus deudas, pero expertos… pic.twitter.com/4E3H6DFJQp
— La Red (@Lared1061) August 21, 2026
80% de participantes logra salir de deudas
El protocolo registra un porcentaje de éxito del 80%, según precisó Meneses. La gerente destacó que un empleado endeudado trabaja con angustia y distracción, lo que repercute directamente en su desempeño laboral y en su energía para trabajar.
En cuanto a los efectos en la salud, explicó que el sobreendeudamiento se manifiesta físicamente con dolor de espalda y mayor incidencia de cáncer de piel. A nivel emocional, agregó que provoca trastornos del sueño y fractura los vínculos familiares.
Asimismo, advirtió que en Estados Unidos el 30% de las personas han cometido lo que se denomina infidelidad financiera, es decir, ocultar a la pareja cuánto ganan, deben o gastan. Meneses indicó que este tipo de engaño genera un daño emocional incluso mayor que la infidelidad sentimental.