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Economía

¿Por qué la gasolina sube rápido y baja lento? El impacto de la especulación en Guatemala

4 de marzo de 2026
gasolina

El economista Paul Boteo analizó el impacto del conflicto en Medio Oriente sobre el mercado de combustibles, señalando que la especulación es un fenómeno inherente a la economía cuando hay riesgo. Según el experto, los agentes económicos tienden a adelantarse a los escenarios de crisis para proteger su capacidad de reabastecimiento. Boteo advirtió que «cuando sube el precio, sube relativamente rápido anticipándose, pero cuando baja, no baja con la misma rapidez».

Para el director de la Fundación Libertad y Desarrollo, el mercado de combustibles en Guatemala muestra una asimetría marcada. Las gasolineras suelen elevar los costos de inmediato ante la posibilidad de un incremento en el precio internacional del barril, pero son lentas para trasladar las bajas a los consumidores. El experto subrayó que este comportamiento responde a la expectativa de si los descensos serán sostenidos o si el valor retornará a niveles altos.

Boteo enfatizó la importancia de la calma colectiva para evitar que la situación empeore. El envío de mensajes de alerta sobre supuesta escasez provoca que los consumidores corran a las estaciones de servicio, lo cual acelera el alza de precios. Al respecto, el economista indicó que «en la medida en que nosotros mismos vamos y llenamos el tanque, estamos dándole una señal a las gasolineras que suban los precios porque somos víctimas de un pánico colectivo».

A pesar de la tensión actual, el escenario base que manejan los analistas es que no existe una escasez real de fundamentos. Boteo explicó que, a diferencia de otros periodos, el mercado tiene capacidad de respuesta. Si el conflicto no escala hacia el cierre de puntos estratégicos, el incremento será limitado. «No hay fundamentos para que incremente el precio; no existe efectivamente una escasez de petróleo sino simplemente hay un temor», puntualizó el director ejecutivo.

La capacidad de adaptación del mercado global ha sido probada en conflictos recientes, como el de Rusia y Ucrania. Boteo recordó que tras un impacto inicial severo, los precios tienden a estabilizarse cuando los proveedores alternos entran en juego. En el caso actual, gran parte del petróleo iraní tiene como destino China, país que ya se había provisto de reservas suficientes para soportar varias semanas de hostilidades sin afectar drásticamente el flujo.

Otro factor determinante en la moderación de los precios es el cambio de políticas energéticas en Estados Unidos. El experto mencionó que la administración de Donald Trump ha impulsado la eliminación de trabas para la inversión en extracción de petróleo y gas. Según Boteo, esto permite que «el mercado posiblemente pueda reaccionar más rápidamente que si lo estuviéramos en un escenario con un gobierno demócrata que usualmente no le gusta este tipo de energías».

Finalmente, el análisis sugiere que, aunque habrá un «dolor momentáneo» por la especulación, la perspectiva es el retorno a la normalidad. La recuperación de la producción en Venezuela y la robustez de los inventarios globales actúan como un contrapeso. Boteo concluyó que «vamos a un escenario en donde el mercado finalmente se va a adaptar y la perspectiva es que pueda retornar a los valores actuales que estaban previo a esta crisis».