Saltar al contenido principal
Headles Top Nota Horizontal
Internacionales

¿Por qué duró tanto? Expertos explican el prolongado terremoto en Colombia

10 de agosto de 2026
¿Por qué duró tanto? Expertos explican el prolongado terremoto en Colombia
Compartir:

Expertos explican por qué la sacudida de magnitud 7.4 se extendió por casi tres minutos en varias regiones, aumentando el temor y los daños estructurales.

Lunes, 10 de agosto de 2026

Más allá de la magnitud 7.4 registrada a las 07:34 hora local, el factor determinante durante el sismo con epicentro en San José del Palmar (Chocó) fue su prolongada duración. En amplias zonas del occidente y centro de Colombia, la vibración se percibió de forma continua durante casi tres minutos, convirtiendo el evento en una experiencia angustiante que multiplicó los estragos en edificaciones vulnerables.

¿Por qué el sismo duró tanto tiempo?

De acuerdo con análisis preliminares de sismólogos y reportes del Servicio Geológico Colombiano (SGC):

  • Extensa ruptura de la falla: Un terremoto de magnitud 7.4 libera energía a través de una fractura en la corteza que puede superar los 100 kilómetros de longitud. El proceso de deslizamiento a lo largo de esa falla no es instantáneo, sino que genera ondas continuas durante decenas de segundos.

  • Profundidad y propagación de ondas: El epicentro se ubicó a una profundidad de 96 kilómetros. Esta profundidad intermedia permitió que las ondas sísmicas viajaran a grandes distancias manteniendo potencia, provocando ondas secundarias y superficiales de larga duración al alcanzar los valles urbanos.

  • Efecto de resonancia en los suelos: En metrópolis como Bogotá, Cali y Medellín, asentadas sobre cuencas sedimentarias o suelos blandos, las ondas quedaron «atrapadas», ampliando tanto la amplitud como el tiempo de oscilación de las estructuras altas.

    El impacto de una sacudida prolongada

    La duración continua del movimiento fue determinante en el colapso de mampostería, fachadas y elementos arquitectónicos como la aguja y torre de la Catedral de Manizales. A diferencia de un sacudón seco y corto, el vaivén sostenido debilitó progresivamente los puntos de apoyo de las estructuras más antiguas o resentidas, incrementando el riesgo de colapso.

    Las autoridades piden a la ciudadanía estar atentos a las réplicas, recordando que las estructuras afectadas por un estrés mecánico prolongado pueden resentirse con movimientos de menor escala.