Plantación de coca es destruida en Alta Verapaz: pérdidas superan los Q15 millones

Las fuerzas antinarcóticas de la Policía Nacional Civil (PNC), en un operativo conjunto con unidades del Ejército de Guatemala, ejecutaron un golpe contundente contra las estructuras del narcotráfico en el norte del país.
La intervención tuvo lugar en la aldea Semox II, ubicada en el municipio de Chahal, Alta Verapaz, donde se localizó una extensión masiva de cultivos ilícitos.
Durante la incursión, las autoridades procedieron a la erradicación total de 637,160 arbustos de hoja de coca. Según el reporte oficial de la Subdirección General de Análisis de Información Antinarcótica (SGAIA), las plantas se encontraban en una fase de crecimiento óptima para su procesamiento, lo que representaba una fuente logística clave para la producción de estupefacientes en la región.
Millonario avalúo de la plantación
El impacto económico para los grupos criminales es significativo. Las autoridades estiman que el valor comercial de los arbustos destruidos asciende a Q15,929,000, lo que equivale aproximadamente a $2,042,179.
Este cálculo se basa en el potencial de producción de cocaína que la materia prima erradicada habría generado una vez procesada en laboratorios clandestinos.
Esta operación forma parte de la Estrategia Nacional de Seguridad, la cual ha intensificado los patrullajes en zonas de difícil acceso en Cobán y municipios aledaños.
Chahal se ha convertido en un punto de vigilancia prioritaria debido a su geografía, la cual es aprovechada por redes transnacionales para el cultivo de hoja de coca en suelo guatemalteco.
Las fuerzas antinarcóticas de la @PNCdeGuatemala erradicaron 637,160 arbustos de hoja de coca durante un operativo realizado con el @Ejercito_GT, en Chahal, #AltaVerapaz. Estos cultivos ilícitos tienen un avalúo estimado de Q15,929,000, equivalente a $2,042,179.49. pic.twitter.com/alAscbvJCv
— MinGob (@mingobguate) March 16, 2026
Lo que necesitas saber:
¿Por qué Chahal se ha vuelto un punto crítico para la coca?
La región de Alta Verapaz ofrece condiciones climáticas y suelos que han permitido la adaptación de este cultivo, tradicionalmente andino. La lejanía de comunidades como Semox II facilita que las estructuras criminales operen bajo la sombra, intentando establecer centros de producción local para evitar el transporte transfronterizo de materia prima.
¿Qué pasa ahora con los terrenos intervenidos?
Tras la erradicación, el Ministerio de Gobernación mantiene presencia en la zona para evitar que las estructuras vuelvan a sembrar en las mismas parcelas. Sin embargo, el desafío logístico es enorme, ya que muchas de estas plantaciones se encuentran en terrenos baldíos o bajo amenazas a las comunidades locales que no tienen más opción que permitir el uso de sus tierras.
¿A quién beneficia realmente este golpe antinarcótico?
El beneficio inmediato es para la seguridad nacional, al debilitar el brazo financiero de las bandas locales. No obstante, el impacto a largo plazo depende de la continuidad de estos operativos. Sin una presencia estatal permanente en Semox II, el riesgo de que el «efecto globo» desplace los cultivos a municipios vecinos de Izabal o Petén sigue siendo una amenaza latente.