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Futbol Internacional

Mourinho vuelve más tranquilo, pero sigue tras las filtraciones

2 de septiembre de 2026
Mourinho vuelve al Madrid más tranquilo, pero sigue tras las filtraciones
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El portugués José Mourinho vive el inicio de su segunda etapa como entrenador del Real Madrid. Y lo hace de forma pausada, relajada y lejana a la intensidad con la que aterrizó en 2010. También como figura a la que se agarra el club para volver a ganar, pero sin poner patas arriba la dinámica. Eso sí, continúa con su máxima de perseguir las filtraciones.

Influye que el Mourinho que llega al Real Madrid en 2010 lo hace como campeón del triplete con el Inter de Milán, incluida la Liga de Campeones conquistada en el propio Santiago Bernabéu. Y en 2026, el portugués vuelve a dirigir al Real Madrid tras una etapa previa en el Fenerbahce que acabó con despido en poco más de un año y un Benfica con el que no perdió en Liga, pero no logró clasificarse para la siguiente ‘Champions’.

Un Mourinho que desde su salida del Real Madrid en 2013 ha pasado por Chelsea, Manchester United, Tottenham, Roma, Fenerbahce y Benfica. Poco a poco saliendo del gran foco, como él mismo ha reconocido, hasta volver a la élite.

“Lo más complicado es cuando no tienes jugadores de nivel top o cuando tienes un problema de lesión o sanción y no tienes jugadores que te mantengan el nivel. Yo lo he tenido en los últimos años porque no he estado en los mejores equipos de Europa. Y ahora no lo voy a tener”, aseguró en una de sus ruedas de prensa.

Comparecencias ante los medios de comunicación en las que Mourinho siempre ha dominado. “Él es el puto jefe, el puto amo”, llegó a decir Pep Guardiola en el momento de máxima rivalidad entre ambos cuando rivalizaron en Real Madrid y Barcelona, durante la primera etapa del portugués en el banquillo del conjunto blanco.

Tiempo después, estas ruedas de prensa muestran un aroma diferente. Con un Mourinho relajado, de respuestas largas y queriendo huir, por el momento, de las polémicas e incluso de las luchas del club o propias del pasado.

Mourinho sorprendió asegurando que confiaba en los árbitros españoles y restando importancia al ‘caso Negreira’ en la actualidad. De su famoso “¿por qué?”, queriendo hacer referencia a lo que él consideraba ayudas arbitrales al Barcelona, al “estoy en el lado de la honestidad de los árbitros españoles”.

Además, el técnico, lejos de entrar en la disputa entre el Real Madrid y LaLiga, agradeció a esta el aplazamiento de la primera jornada tras el Mundial para permitir una mejor preparación a su equipo y a otros que contaron con jugadores en las semifinales del torneo. “Agradezco el sentido común y la inteligencia de LaLiga”, comentó en dos ocasiones.

Hasta el momento, sólo Juanfran Funes, entrenador del Málaga, recibió, de forma indirecta, una respuesta cortante de ‘Mou’. El técnico andaluz aseguró sobre el arbitraje, tras perder 4-0 en el Santiago Bernabéu que “si les soplas- a los jugadores del Real Madrid- es falta, y nosotros tenemos que tener sangre para que sea falta”.

“No merece comentario”, contestó Mourinho al ser cuestionado por ello.

Perseguir las filtraciones

Un Mourinho que vive su segunda etapa en el Real Madrid consciente de la gran oportunidad que supone para el momento de su carrera. Por ello, su principal misión nada más llegar fue acercarse a los futbolistas y restablecer la buena dinámica que se había perdido en el vestuario, sobre todo tras una última temporada con Xabi Alonso y Álvaro Arbeloa en la que los problemas internos se sucedieron.

El desplante de Vinícius a Xabi Alonso, el “soy el cuarto delantero” de Kylian Mbappé dirigido a Álvaro Arbeloa, el encontronazo entre Aurélien Tchouaméni y Fede Valverde, la posición del uruguayo sobre el campo…

“Sé lo que ha pasado, pero parto de cero. Y quiero que los jugadores también lo hagan”, aseguró Mourinho.

Y en esta cercanía con los jugadores restó importancia a algo capital en su libreto en su primera etapa. Las concentraciones. Uno de los puntos de discusión con Iker Casillas cuando era capitán del Real Madrid. “Me dijo que no querían ir al hotel, que preferían verse el día del partido e ir directamente al estadio”, desveló ‘Mou’ en su documental. Un punto de fricción entre ambos.

Ahora, esta concentración juntos en el hotel no tiene tanta importancia para el técnico.

“Hay dos tipos de concentración. La que significa estar juntos, dormir en Valdebebas o un hotel. Y luego hay otra que está en la cabeza, que es la que me interesa y no tiene nada que ver con dónde dormir”, explicó Mourinho.

El portugués cambia el discurso… de momento y no al completo. Sigue habiendo una máxima para él: evitar las filtraciones. Un once titular que salió publicado en la prensa en su tercer y último año de su primera etapa en el Real Madrid cambió todo. La búsqueda del ‘topo’ enturbió la dinámica.

Una alineación que Mourinho, hasta ahora, ha comunicado a los jugadores días antes de los partidos. “Yo no me escondo”, dijo, a la vez que ‘retó’ a los periodistas para ver quién tenía las mejores fuentes y, días más tarde, destacó el «‘feeling’ positivo» que le da que no salga a la luz.

“Si vamos al partido y hasta una hora y media antes el adversario no sabe nuestro equipo, yo lo prefiero. Pero si hoy sale nuestro equipo, para mí, no es dramático. Lo que me preocupa es cuando haces muchos cambios estructurales, si haces un cambio a tres centrales, si juegas con Espí y Mbappé juntos… si hacemos algo que está un poco fuera de lo que el míster pueda pensar. Ahí sí, pero la diferencia entre que juegue Cucurella o Carreras no es dramático para mí. Si el equipo no sale es un ‘feeling’ positivo porque significa que los jugadores no han hablado, los médicos han cerrado la boca…”, dijo en rueda de prensa.

Orden interno en busca de la estabilidad que ha echado en falta el Real Madrid los dos últimos años, sin títulos, para una segunda etapa de Mourinho en el club, a sus 63 años, que arrancó con la normalidad reinando en el día a día.