Más de 600 familias evacuadas por erupción del volcán de Fuego

La erupción del volcán de Fuego mantiene en máxima alerta a las autoridades guatemaltecas. Tras una noche de constante actividad incandescente, la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (CONRED) confirmó que los equipos de socorro han logrado poner a salvo a 659 familias de las áreas de mayor peligro. Sin embargo, un número indeterminado de pobladores aún se niega rotundamente a abandonar sus viviendas.
La resistencia ciudadana se concentra en poblados históricamente vulnerables como El Rodeo, Las Lajitas, La Reina, Morelia y Panimaché. A pesar de los insistentes llamados de los líderes comunitarios y las coordinadoras locales, la incertidumbre sobre el resguardo de sus bienes materiales mantiene a varios jefes de hogar dentro del perímetro de riesgo extremo.
Frente a esta postura, la secretaria ejecutiva de la Conred, Claudinne Ogaldes, fue enfática al recordar la gravedad del escenario actual en el coloso. La funcionaria reiteró que las pérdidas materiales son recuperables a diferencia de las vidas humanas cuando las corrientes de material incandescente comienzan a descender por las laderas.
«Es comprensible, la gente tiene temor de perder sus bienes y no quiere dejar sus cosas. Pero consideramos que es más importante la vida; los bienes al final se recuperan», declaró Ogaldes al evaluar la resistencia de los comunitarios.
La amenaza actual no es menor, pues los vulcanólogos advierten que la erupción registra el descenso de flujos piroclásticos con un potencial destructivo muy similar al de la tragedia de 2018. Por esta razón, las autoridades sostienen que el radio de seguridad de 10 kilómetros a la redonda debe respetarse sin excepciones para evitar desenlaces fatales.
Hasta el momento, los albergues habilitados en San Juan Alotenango refugian a 280 personas, mientras que en Santa Lucía Cotzumalguapa y Escuintla avanza el registro de familias evacuadas desde la madrugada. Otras decenas de pobladores prefirieron autoevacuarse de forma preventiva hacia casas de familiares en municipios vecinos.