García Luna afirma independencia del Gobierno para investigar denuncias

En relación con el trabajo del organismo ejecutivo y los gobiernos anteriores, el fiscal general y jefe del Ministerio Público, Gabriel García Luna, aclaró que la institución mantiene una postura de absoluta independencia y objetividad frente al poder político.
El funcionario explicó que la relación con el Ejecutivo se maneja bajo lineamientos institucionales similares a los de otras dependencias del Estado, especialmente en materia de seguridad y justicia, recordando que la Policía Nacional Civil, aunque encargada de la seguridad ciudadana, se encuentra «supeditada a la dirección de la investigación penal que corresponde al Ministerio Público».
García Luna enfatizó que ni el actual gobierno ni las administraciones pasadas, a pesar de que la designación presidencial se realiza desde el Ejecutivo, «no conllevan una obligación de protección» hacia funcionarios. Al respecto, destacó un principio clave de independencia:
«Nosotros no somos políticos, no somos de ningún partido político, y eso nos da la solvencia de poder investigar cualquier denuncia de forma objetiva e imparcial».
Autonomía y apego estricto a la ley
El jefe del ente investigador señaló que esta independencia permite indagar a cualquier integrante del gobierno actual o de administraciones pasadas bajo criterios estrictamente legales y sanitarios para la administración pública.
«Parte de la clave es de que… yo no tengo ninguna —como institución— no tenemos relación directa con ningún diputado, con ningún ministro o con ninguna otra autoridad, y es por sanidad, es por por ética judicial».
Finalmente, García Luna subrayó que la institución no puede ni debe implementar mecanismos de investigación basados en privilegios, reiterando que todas las acciones del Ministerio Público se rigen de manera exclusiva bajo el marco de la ley y el sector justicia.