«Fue politiquería»: Estrada se refiere a acusaciones por Ley Antilavado

El presidente de la Comisión de Economía y Moneda del Congreso, Julio Héctor Estrada, rechazó que la aprobación de la nueva Ley contra el Lavado de Dinero haya estado marcada por intereses políticos o intentos de proteger actividades ilícitas. Según afirmó, las diferencias surgidas durante las últimas semanas respondieron principalmente a discusiones técnicas sobre el contenido de la normativa.
Durante una entrevista en La Red 106.1, el diputado explicó que las reuniones sostenidas después del 12 de mayo estuvieron enfocadas en resolver dudas jurídicas y constitucionales planteadas por distintos sectores. Aseguró que los señalamientos sobre supuestos intereses ocultos forman parte de la confrontación política que suele rodear este tipo de procesos.
“No, yo pienso que eso es politiquería también empezar a tirarse los platos unos a otros”, afirmó Estrada al referirse a las acusaciones surgidas durante la discusión de la iniciativa.
El congresista indicó que muchos de los cuestionamientos estuvieron relacionados con disposiciones que ya existían en la legislación vigente y no necesariamente con cambios incorporados en la nueva ley. Por ello, consideró que algunas críticas surgieron por desconocimiento o por interpretaciones equivocadas del alcance de la reforma.
Objeciones aparecieron al final
Estrada señaló que la cercanía de la votación provocó que diversos actores comenzaran a manifestar preocupaciones que no habían planteado durante etapas previas del proceso. A su juicio, la inminencia de la aprobación obligó a muchos sectores a involucrarse más activamente en la discusión.
El diputado recordó que desde principios de año existía un dictamen favorable y una propuesta de enmiendas consensuadas. Sin embargo, dijo que nuevas observaciones aparecieron conforme se acercaba la fecha definitiva para la votación en el pleno.
“Necesitábamos tener la inminencia de la aprobación para que realmente aparecieran las objeciones técnicas”, explicó. Según indicó, ese escenario permitió aclarar dudas y explicar por qué algunas propuestas ya no podían incorporarse al texto final.
Estrada concluyó que el debate terminó fortaleciendo la iniciativa, ya que permitió a distintos sectores comprender mejor los cambios impulsados y asimilar el alcance de una reforma que moderniza un sistema que llevaba más de dos décadas sin modificaciones profundas.