Saltar al contenido principal
Headles Top Nota Horizontal
Nacionales

Familias se niegan a evacuar pese al peligro del volcán de Fuego

4 de agosto de 2026
Familias se niegan a evacuar pese al peligro del volcán de Fuego

El despliegue de emergencia por la erupción del volcán de Fuego enfrenta un obstáculo recurrente en la gestión de desastres en Guatemala. A pesar del peligro de muerte que representa el material incandescente, en casi todas las comunidades en riesgo hay familias enteras que se niegan categóricamente a dejar sus viviendas y seguir las instrucciones de los cuerpos de socorro.

Las localidades donde se registra mayor renuencia abarcan municipios de Chimaltenango, Escuintla y Sacatepéquez. Lugares como Yepocapa, El Rodeo, Aldea Morelia, Panimaché, Las Lajitas y La Reina figuran en la nómina oficial donde los pobladores han ignorado los llamados de advertencia emitidos por los brigadistas y las autoridades territoriales.

El fenómeno no responde únicamente a la desinformación, sino a un profundo arraigo social y económico sobre las pocas pertenencias que poseen. La posibilidad del saqueo de animales de corral, enseres domésticos y cosechas motiva a muchos jefes de hogar a asumir el riesgo de quedarse en la zona de impacto directo.

En entrevista en La Red 106.1, Claudinne Ogaldes, secretaria ejecutiva de la Conred, expuso con preocupación este escenario. La funcionaria señaló que la resistencia es generalizada y que los vecinos han llegado al punto de desatender las indicaciones directas de sus propias coordinadoras locales y líderes comunitarios.

«No le hacen caso a sus coordinadoras locales ni a sus líderes comunitarios. Es comprensible porque la gente tiene temor de perder sus bienes, pero es muy difícil para las comunidades desprenderse de lo poco que tienen», lamentó la funcionaria.

La titular del órgano de prevención reiteró que el Sistema Conred mantendrá la presencia institucional en el área. Sin embargo, insistió en que el principio de autoevacuación debe ser la prioridad para las familias, recalcando que la preservación de la vida humana debe anteponerse a cualquier pérdida material en momentos de crisis volcánica.