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Nacionales

De los circos a santuarios: la historia de 20 felinos rescatados en Guatemala

5 de noviembre de 2026
De los circos a santuarios: la historia de 20 felinos rescatados en Guatemala

Veinte felinos que actuaron en circos guatemaltecos viven hoy en santuarios de Estados Unidos y Sudáfrica, tras un proceso coordinado por el MAGA que comenzó en 2018.

Cinco leones y quince tigres de Bengala salieron de los circos luego de que entrara en vigor el Decreto Legislativo 5-2017, Ley de Protección y Bienestar Animal, que reguló el uso de animales en espectáculos. Las edades de los animales al momento del rescate iban de los cuatro meses a los diez años.

Los felinos fueron trasladados inicialmente a una Unidad Temporal de Rescate (UTR) instalada en Guatemala, donde permanecieron mientras se realizaban las evaluaciones veterinarias y los trámites sanitarios necesarios para su traslado internacional. Profesionales de Animal Defenders International (ADI) detectaron en cada ejemplar padecimientos asociados al cautiverio, entre ellos problemas de nutrición, falta de ejercicio y lesiones.

Tratamientos antes del viaje

Cada animal recibió atención individualizada que incluyó tratamientos médicos, vacunaciones, atención dental e intervenciones quirúrgicas en algunos casos. Los registros clínicos elaborados en Guatemala fueron enviados a los equipos veterinarios en los países de destino para dar continuidad a la atención.

En noviembre de 2019, tres tigres viajaron a un santuario en Tampa, Florida; en 2023 fueron reubicados en el Turpentine Creek Wildlife Refuge, en Arkansas. En enero de 2020, los doce tigres y cinco leones restantes fueron trasladados al Animal Defenders International Wildlife Sanctuary (ADIWS), en Free State, Sudáfrica.

Jaulas construidas en Guatemala

Los animales viajaron en jaulas de transporte diseñadas y fabricadas en Guatemala bajo estándares internacionales para el traslado aéreo de fauna silvestre. Durante el recorrido estuvieron acompañados por cuidadores de ADI y un médico veterinario especializado en vida silvestre.

El proceso fue coordinado por ADI con la participación de la Unidad de Bienestar Animal (UBA) del MAGA, el Consejo Nacional de Áreas Protegidas (CONAP) y otras instituciones. Actualmente, los veinte felinos cuentan con alimentación, atención veterinaria permanente y programas de enriquecimiento ambiental en ambientes acondicionados con árboles, praderas, plataformas y guaridas.

Debido a que nacieron y crecieron bajo cuidado humano, no desarrollaron las habilidades para sobrevivir en libertad, por lo que su destino fue la reubicación en espacios de protección permanente.