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Futbol Internacional

De la Liga de Campeones a Segunda: la caída libre del Girona

24 de mayo de 2026
Los jugadores del Girona visiblemente afectados tras el descenso del equipo a Segunda División al término del partido de la jornada 38 de la LaLiga EA Sports entre el Girona Fc y el Elche Fc, este sábado en el estadio municipal de Montilivi.- EFE/ David Borrat
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El Girona consumó este sábado su descenso a LaLiga Hypermotion, una caída libre que ha llevado al equipo de Míchel Sánchez de la Liga de Campeones a Segunda División en tiempo récord.

Los rojiblancos estaban obligados a ganar en la última jornada como única vía para mantener la categoría, pero no supieron pasar del empate con el Elche (1-1) en otro mal partido y son nuevo equipo de la segunda categoría del fútbol español.

En sólo dos años, la afición de Montilivi ha pasado de cerrar la temporada con la celebración de la histórica tercera posición conseguida en la temporada 2024-2025, que significó la clasificación para la Liga de Campeones, a llorar el descenso.

En dos temporadas, habrá pasado de enfrentarse al París Saint-Germain, el Milan, el Liverpool y el Arsenal a volver a sufrir la Segunda División.

El club ya estaba avisado, porque el equipo ya acabó el curso pasado como un candidato más al descenso y al final se salvó con un solo punto de margen, pero volvió a firmar un mercado muy deficiente y ha caído al pozo.

Empezó la temporada con una plantilla a medio hacer y con tres derrotas reveladoras: contra el Rayo Vallecano (1-3), el Villarreal (5-0) y el Sevilla (0-2). En los últimos días del mercado salieron Ladislav Krejci y Yangel Herrera por cifras muy elevadas y el club no fichó sustitutos a pesar de ser dos jugadores absolutamente fundamentales.

La afición ponía el grito en el cielo porque el equipo volvía a tener muchas carencias, como la ausencia de un lateral izquierdo suplente o de un centrocampista de corte creativo por segundo año seguido. El equipo no logró el primer triunfo hasta la séptima jornada y a finales de noviembre seguía en descenso.

El conjunto de Míchel halló su mejor versión con tres victorias en cuatro partidos entre diciembre y enero, pero ha sido demasiado irregular, en una nueva temporada repleta de altibajos y falta de continuidad.

En la jornada 28 goleó al Athletic Club (3-0) y en la jornada 30 superó al Villarreal (1-0). Parecía que la permanencia matemática era cuestión de tiempo porque tenía ocho puntos de renta sobre la zona roja y que iba a pelear por volver a Europa, pero el conjunto de Míchel se ha desplumado en el tramo definitivo.

Ha sido el peor equipo del campeonato de las últimas ocho jornadas con un pésimo balance de cuatro puntos de 24 posibles que ha supuesto su condena. Son 12 puntos menos que el Levante, diez menos que el Elche, ocho menos que el Sevilla y siete menos que el Alavés y el Mallorca, rivales directos en la frustrada pugna por la permanencia.

El Girona desciende con un único triunfo en los últimos diez partidos, como ya sucedió en la temporada 2018-2019 con Eusebio Sacristán en el banco de Montilivi.

Ese descenso ya fue muy doloroso, pero el presente lo es aún más si cabe porque llega dos años después de jugar la ‘Champions’. Además, el Girona era el décimo equipo en límite salarial de LaLiga.

El club parecía consolidado en Primera y capaz de seguir consolidándose en la máxima categoría del fútbol español, pero este «paso atrás difícil de asimilar», en palabras de Míchel, supone una gran tristeza y abre un panorama muy incierto ante el futuro inmediato.