Artemis II completa sobrevuelo lunar y alista regreso

Lo que necesitas saber: La misión Artemis II completó un sobrevuelo por el lado oculto de la Luna, estableciendo un récord de distancia para misiones tripuladas, y ahora se prepara para su retorno a la Tierra.
La misión tripulada Artemis II, con los astronautas Reid Wiseman, Christina Koch, Victor Glover y Jeremy Hansen, completó un sobrevuelo por el lado oculto de la Luna. La nave Orion permaneció incomunicada durante 50 minutos, observando un eclipse solar no visible desde la Tierra y superando el récord de distancia de la misión Apolo 13. El equipo se prepara para abandonar la órbita lunar este martes 7 de abril e iniciar el retorno a la Tierra.
Misión Artemis II: Sobrevuelo y récord
Después de más de medio siglo, Artemis II marcó el retorno de una misión tripulada estadounidense a la órbita lunar. El sobrevuelo por el lado oculto del satélite implicó un lapso de 50 minutos sin comunicación con la Tierra, periodo durante el cual se observó un eclipse solar. Este procedimiento evidenció la autonomía de los sistemas de la cápsula Orion.
La cápsula Orion alcanzó 406.771 kilómetros de distancia desde la Tierra, superando el récord anterior de misiones tripuladas establecido por Apolo 13. Los cuatro astronautas se convirtieron en los humanos que más lejos han viajado desde la Tierra.
La tripulación está compuesta por el comandante Reid Wiseman, los especialistas de la NASA Christina Koch y Victor Glover, y el astronauta de la agencia espacial canadiense (CSA) Jeremy Hansen.
Próximos pasos de Artemis II
Este martes 7 de abril, la nave Orion abandonará gradualmente la órbita lunar. Previamente, los astronautas dialogarán con científicos para compartir sus impresiones iniciales del sobrevuelo. Esta etapa incluye una jornada de menor exigencia para la tripulación.
Preparación para el retorno
En el octavo día, la misión se centrará en la preparación ante posibles episodios de radiación solar. Los integrantes de la tripulación diseñarán refugios con los suministros disponibles en Orion y ejecutarán experimentos para medir la exposición a la radiación cósmica. Al cierre de la jornada, practicarán el pilotaje manual de la cápsula.
Durante el noveno día, las operaciones se enfocarán en los preparativos para el retorno a la Tierra. El equipo revisará el protocolo de reingreso, verificará los sistemas de gestión de residuos y ensayará el uso de prendas de compresión para prevenir la intolerancia ortostática.
La última etapa, en el décimo día, implica la reorganización de la cápsula. Los astronautas dispondrán los trajes espaciales para la reentrada y coordinarán la separación del módulo de servicio, antes de exponer el escudo térmico al reingreso atmosférico. La nave enfrentará temperaturas de hasta 1.500 °C.
Tras superar la fricción atmosférica, se desplegarán los paracaídas para ralentizar el descenso hasta un amerizaje en el Océano Pacífico, donde los equipos de recuperación recibirán a la tripulación.
Observaciones en el hemisferio oculto
El acercamiento al hemisferio oculto de la Luna permitió a Artemis II examinar esta cara, considerada por la NASA un laboratorio natural para comprender la historia lunar y el origen del Sistema Solar. Después de reanudar el contacto, la astronauta Christina Koch transmitió: “Es un gusto volver a estar en comunicación con ustedes. Estamos de camino en regreso a la Tierra”.
El hemisferio oculto de la Luna se caracteriza por su relieve abrupto y mayor cantidad de cráteres en comparación con la cara visible. Carece de atmósfera y presenta superficies más secas y montañosas, con menos planicies volcánicas. Alrededor del 20% de esta zona recibe luz solar, lo que requiere adaptaciones en las mediciones.
La tripulación utilizó equipos fotográficos profesionales, incluyendo cámaras Nikon con lentes de hasta 400 milímetros y dispositivos de 14-24 milímetros, además de teléfonos móviles. La cápsula Orion cuenta con 32 cámaras integradas y dos dispositivos fotográficos adicionales para registrar la superficie.
Una prioridad de la misión fue el estudio de la cuenca Oriental, un cráter de 930 kilómetros de diámetro en el hemisferio sur lunar. La científica principal de Artemis II, Kelsey Young, indicó que “Orientale es fundamental para entender cómo se forman las cuencas de impacto en el Sistema Solar”.
La Luna, por su ausencia de atmósfera, ofrece ventajas para la observación astronómica, permitiendo capturar imágenes de alta resolución y obtener registros precisos de la topografía sin distorsiones. La misión Artemis II refuerza el análisis humano para descifrar los procesos de formación y evolución del satélite terrestre.