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Economía

Aplicaciones y códigos QR serían la vía para entregar subsidio a consumidores

28 de agosto de 2026
Un hombre reposta combustible en una gasolinera de Shell, en Dallas, Texas, Estados Unidos. EFE/Larry W. Smith/Archivo
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El diputado Julio Héctor Estrada defendió la viabilidad de implementar un subsidio focalizado directamente en los consumidores de gasolina y diésel, mediante herramientas tecnológicas que permitan identificar a los beneficiarios y entregarles el apoyo de manera electrónica.

La propuesta contempla utilizar aplicaciones móviles y códigos QR para registrar las compras de combustible y trasladar el beneficio directamente al usuario, en lugar de otorgar el subsidio a los distribuidores.

Estrada señaló que Guatemala ya cuenta con infraestructura tecnológica que permitiría implementar un mecanismo de este tipo. Como referencia mencionó sistemas utilizados para canalizar beneficios sociales, así como experiencias aplicadas en otros países de la región.

El parlamentario sostuvo que la plataforma tecnológica de la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT) podría adaptarse para ejecutar el mecanismo en un período estimado de cuatro a cinco semanas.

Buscan evitar filtraciones y mejorar el control

Uno de los argumentos a favor del subsidio dirigido a la demanda es que permitiría tener mayor control sobre quién recibe el beneficio y reduciría el riesgo de que los recursos públicos terminen favoreciendo a consumidores que no forman parte de la población objetivo.

El uso de registros electrónicos permitiría vincular las compras con la identidad del usuario y establecer mecanismos de fiscalización sobre las transacciones realizadas.

La propuesta surge en medio del debate generado por el incremento internacional de los precios de los combustibles y su impacto en los costos de transporte y otros productos que forman parte de la economía familiar.

Politización sería el principal obstáculo

Estrada afirmó que el principal impedimento para implementar un mecanismo de este tipo no sería tecnológico, sino político y burocrático.

Según el diputado, la discusión en el Congreso se ha visto condicionada por la politización de la agenda y por el temor de algunas instituciones a los procesos de fiscalización que implicaría administrar un subsidio de manera directa.

El legislador considera que un esquema basado en tecnología permitiría transparentar la entrega del beneficio, facilitar su seguimiento y dirigir los recursos hacia los consumidores que efectivamente realizan las compras de combustible.

La propuesta se suma a las alternativas que se discuten en el Congreso para enfrentar el impacto del aumento en los precios de los combustibles, en un momento en que existe debate sobre la continuidad de los subsidios y la forma más efectiva de utilizar los recursos públicos.